En casa cocina mi señora y en mis días libres
cocino yo. Yo siento placer cuando lo hago. Lo mejor que
hace ella son las pizzas y las empanadas norteñas,
les salen ricas a pesar de no ser de la región.
Langostinos
grillados
Ingredientes
3 langostinos
enteros crudos.
1.100 cc de aceite de oliva.
1 pqte. de tomillo fresco.
7 tomates enteros. 1/2 l de crema de leche. 1 ramo de
orégano fresco. 2 cda de extracto de tomate.
3 cda de pimentón dulce. 1/2 cda. de ají
molido. 30 g de gelatina. Sal
y pimienta a gusto.
Preparación
y armado:
:
Maridar los langostinos con el aceite de oliva junto con
el tomillo durante 3 horas. Pelar 6 tomates. Quitar las
semillas. Procesar 5 tomates y hacer un bronois (cubitos
pequeños) con el que queda. Cortar el último
tomate en fetas. Secar sobre un silpac, en un horno a
70ºC u 80ºC hasta que estén crocantes.
Mezclar en un bowl el tomate procesado, los cubitos de
tomate y todos los condimentos. Agregar la crema batida
a medio punto y la gelatina previamente disuelta en consomé
de carne (caldo claro). Colocar todo el preparado en moldes
individuales o tipo terrina. Grillar los langostinos.
Colocar una porción de espuma de tomate. Decorar
con hojas frescas y los tomates crocantes.
> Gourmet: Ismael Vega
Cocinando junto al mar
Llegó a la cocina sin pensarlo y en este ámbito descubrió su auténtica vocación. Un señor cocinero que habla poco, pero transmite mucho a través del arte de sus platos que visten día a día las mesas del Hotel Costa Galana de Mar del Plata.
Nació en el Norte del país, vivió
en la Ciudad de Buenos Aires, viajó por el mundo y hoy en
día nos asombra con sus platos en el hotel Costa Galana de
Mar del Plata. De poco hablar y de simpatía excepcional,
nos confía que le provoca placer una cerveza helada, confiesa
ser un devorador de carnes en una parrilla y que su asignatura pendiente
es viajar por el mundo junto con su familia. Ismael Vega, un Chef
Ejecutivo Deluxe con 5 estrellas del mar. -¿Estás lejos de casa actualmente?
-En realidad sí. Nací en Tucumán y viajé
a Buenos Aires por necesidad laboral ¿Por qué trabajo
en la gastronomía? Simplemente surgió y me gustó.
Trabajé en diferentes restaurantes durante mucho tiempo,
hasta que a los 18 años me incorporé a una empresa
de origen suizo donde tuve la suerte y oportunidad de capacitarme,
no solo en la Argentina sino también en diferentes lugares
del mundo. -¿Y cuál fue tu primera impresión al
llegar a Buenos Aires?
-Recuerdo que la primera impresión fue que Buenos Aires era
todo el tiempo fiesta (risas). Llegué a la ciudad en el ´78
y viví el mundial con mucha euforia. Ese fue mi recuerdo
más presente, a pesar de que era en plena época militar… -¿Cómo llegaste a Mar del Plata?
-Me ofrecieron el trabajo del Chef Ejecutivo del hotel y me vine
a vivir a Mar del Plata junto con mi esposa y mis 3 hijos, ya pasaron
hace más de 5 años y todavía sigo acá
(risas). -¿Cómo definís tu cocina?
-Mmm… (piensa) Mi cocina es simple, utilizo métodos
de cocción internacional con productos de la zona. Mar del
plata es un lugar privilegiado para la gastronomía, porque
está cerca de las sierras, cerca del mar… cuenta con
productos frescos, muchas verduras, muchos elementos para lograr
una buena cocina. -¿Qué tipo de platos pide la gente?
-Los que vienen de Buenos Aires piden, por lo general, platos frescos,
pescados: buenos abadejos, lenguados, etc. No tanto los mariscos
porque ésta no es una zona de pesca de mariscos. -¿Tu plato preferido?
-Soy de comer más carne. Tengo una probabilidad de unos 70-80
por ciento de comer carne antes que cualquier otra propuesta. -¿Y cuál sería un plato de carne ideal?
-Me gusta mucho el cordero bien aromatizado con hierbas, tiene un
sabor muy particular. Lo acompañaría con una salsa
muy suave, también con hierbas. Me gusta que los platos tengan
y conserven los sabores propios y originales. -¿Quién cocina en casa?
-En casa cocina mi señora y en mis días libres cocino
yo. Yo siento placer cuando lo hago, porque una cosa es hacerlo
por obligación y otra cosa es por placer. Lo mejor que hace
mi señora son las pizzas y las empanadas norteñas,
les salen ricas a pesar de no ser de la región. -¿Y los chicos qué dicen?
-A mis chicos les gustan más mis platos por la presentación,
ellos disfrutan mucho más mis platos por su aspecto visual
porque mi esposa cocina lo mismo pero más feo (risas). Son
muy críticos, sobre todo la más chica y a la del medio
le gusta estar al lado mío para ayudarme cuando estoy en
la cocina. -¿Qué pedís cuando salís a comer
afuera?
-Cuando salgo a comer por lo general voy a las parrillas y pido
cosas muy sencillas, no me gustan los platos muy elaborados cuando
como afuera por un concepto personal, por conocer la trastienda
de lo que es la cocina de cada lugar. Trato de pedir lo más
sencillo posible en cuanto a la manipulación del producto. -¿Qué hacés en tus días libres?
-Generalmente tengo libre los domingos y suelo ir a pescar con mi
señora y mis hijos. Como Mar del Plata está cerca
de todo, tiene esparcimiento amplio. Hay veces que subo al auto,
voy para Capital y termino en Chascomús. Los viajes con destinos
imprevistos me encantan. -¿Y a dónde vas en tus vacaciones?
-En las últimas dos estuve en el norte del país, tengo
un circuito armado: salgo por Jujuy, bajo por Catamarca, paso por
Salta, etc. Y en esos viajes me encanta volver a degustar platos
de la infancia como los embutidos de Tucumán. Las morcillas
y los chorizos de allí son las mejores del país y
me encantan las empañadas tucumanas. -¿Y cómo son?
-Son muy parecidas a las norteñas: carne hervida cortada
al cuchillo, mucha cebolla de verdeo y comino, que es el ingrediente
que le da ese sabor tan particular… Son jugosas y con un toque
de picante medio… con masa bien seca y hojaldrada. -¿Cuándo fue tu primera vez con un plato exótico?
-Fue a los 18 años… tuve que comer caracoles y me causó
impresión. Fue la curiosidad que me hizo probar. Hoy volvería
a comerlos, no tengo ningún problema (risas). -¿Un momento inolvidable?
-Mi máxima satisfacción fue en el ´82 cuando
vino el Papa a la Argentina… fui seleccionado como uno de
los 6 cocineros para preparar su comida. Pidió cosas simples,
nada raro: pastas, ensalada caprese, etc… Aún conservo
el menú firmado por él.
-Si no fueras cocinero… ¿qué serías?
-Si no fuera cocinero, ¡descansaría en casa todo el
día! (risas) Hasta los 16-17 años jugaba al fútbol,
me hubiese gustado ser futbolista profesional en posición
delantera. Tenía muchas condiciones. -¿Algún hobby?
-Me gusta hacer manualidades, agarrar una madera y tallarla como
si fuera una verdura. Aplico las técnicas de la cocina en
otras cosas, en pedazos de metal, etc. Lo hago muchas veces cuando
voy al norte, veo ramas y las llevo para trabajarlas! Así
adorné el comedor de mi madre con creaciones mías.
(risas). -
YU SHENG LIAO
Fotos: Karim Fortunato. Producción: Zulma Molinaro. Agradecemos al Hotel Costa Galana la colaboración para realizar esta nota.